
El clítoris es el único órgano cuya función exclusiva es el placer sexual. Lo que muchas personas desconocen es que la parte visible es solo la punta: el clítoris es una estructura interna mucho más grande, que rodea parcialmente la vagina. Esto explica por qué tanto la estimulación directa del clítoris como la estimulación vaginal pueden producir orgasmo, y por esa misma razón tener un orgasmo por estimulo del clítoris o de la vagina es lo mismo.
Entonces, ¿siempre estimular el clítoris?
Las caricias, el sexo oral o el uso de un vibrador o masajeador son algunas formas de estimulación, pero la lista no se agota ahí. El orgasmo también se construye desde el cerebro, y la variedad de caminos para alcanzarlo depende en gran medida de la creatividad, la confianza y el autoconocimiento de cada mujer con capacidad para comunicar el "cómo" a su pareja.
Todo el cuerpo, y especialmente la piel, es capaz de sentir placer. Lo más recomendable es explorarlo en su totalidad, sin reducir la experiencia a una sola zona. La condición fundamental es que sea un encuentro deseado por todas las personas involucradas, en el que nadie resulte dañada y no hacer nada que no desea.







